Corbatas

Hace demasiados años ya escribí un poema de amor (malísimo, para más señas) en el que decía:

"Por ti llegaría hasta el fin de la tierra,
llevaría corbata si tú lo quisieras,
fumaría rubio, comería acelgas.
Por ti, los domingos, iría a la iglesia."

A día de hoy, y a pesar de la nula colaboración de ella, sigo fumando negro, huyo de las acelgas como de la peste y sigo pensando que la iglesia que más ilumina es la que arde. En cuanto a la corbata, la sufro cuatro días a la semana. E incluso soy tan imbécil que, en ocasiones (bodas, etc.), me la pongo por gusto. He de reconocer mi derrota.

Para quien no acostumbra a usar corbata, éstas suelen resultar muy incómodas. Transmiten una sensación de opresión muy molesta. Una vez que te haces a ella esa sensación desaparece. Pero es entonces, tras desaparecer esa sensación, cuando la opresión es verdadera. La corbata no oprime el cuello, oprime el alma, la mente. La corbata es un yugo.





¿Por qué en algunas empresas, o en algunos trabajos, es obligatoria (o al menos muy recomendable para conservar el empleo) la corbata? ¿Por qué obligarte a vestir una prenda no sólo incómoda sino completamente inútil? La corbata es un símbolo. Hacer que la lleves es la manera del sistema de decirte: 'eres nuestro esclavo y harás lo que ordenemos, para empezar ponte al cuello este estúpido trozo de tela'. Un hombre con corbata es eso: un esclavo. Y el jefe también la lleva, sí. Como decía Dylan:


"You may be a business man or some high degree thief,
They may call you Doctor or they may call you Chief,
But you're gonna have to serve somebody, yes indeed,
You're gonna have to serve somebody..."


Sólo hay un modo de escapar de la corbata y de la esclavitud. Tener suficiente dinero para comprar tu libertad o suficiente valor para vivir sin dinero. Yo no tengo ni suficiente dinero ni suficiente valor. Al menos me queda el consuelo de ser consciente de mi situación.

2 comentarios:

Norma dijo...

No me puedo creer que no haya comentarios!!!


Pues el otro día fui con mi chico al Liceo, y cuando lo vi aparecer con su traje, su corbata y hasta aguja de corbata, pensé: Y usted quién es y esas manos quietas!!!

En fin, que ya tienes un comentario bien tontaco para tu primer post, jejjejej

Besos sin corbatas ni corsés!!!!!

dalr dijo...

Estoy en fase remember when, buscando los orígenes de mis blogoamistades... y me encuentro a mis dos bloggers preferidos unidos por una corbata...

Esto... Norma... Las manos quietas, quién? ;)