Sudokus, canciones, despedidas

Es extraño cómo funciona la cabeza. Estaba pensando en nada, haciendo 'sudokus' sólo por pasar el tiempo sin notar el tiempo pasando. No sé por qué ni cómo una frase ha asomado por entre mis entendederas: "those corrosives do their magic slowly and sweet".

A partir de ahí me he empezado a devanar los sesos para saber de dónde había salido esa frase. Sabía que era de alguna canción. ¿'Hip-hop'? En mi cabeza sonaba a 'hip-hop' y llevo un par de días escuchando a la Mala María; pero la Mala no canta en inglés. Hace unos años el enigma hubiera tardado mucho en resolverse pero hoy existe 'Google': "those corrosives do their magic slowly and sweet".

He estado viendo el video de 'E-Bow the Letter' un rato y, de una manera también bastante misteriosa, he recordado otro tema de R.E.M.: 'Everybody hurts'. Y he ido pensando esto que ahora me dispongo a escribir aquí; y el por qué a veces me da por escribir estas cosas que a nadie interesan (casi ni a mí mismo) también tiene su cuota de misterio, creo yo.

'Everybody hurts' es una canción que muchas veces me ha acompañado en los malos momentos. Dicho de este modo parece que la canción aparezca por arte de 'birlibirloque', y no es así. Lo correcto sería decir, tal vez, que es la canción que busco en los malos momentos. La letra en realidad transmite un mensaje bastante positivo: todo el mundo sufre alguna vez, aguanta. Yo la uso para revolcarme en el fango de la tristeza, yo la uso para llorar, para retroalimentar mi propia desdicha si queréis.



Últimamente estoy pasando por buenos momentos. No es que haya sucedido algo especial en mi vida, no algo 'especialmente especial' al menos. O al menos no todavía. Cierto es que estoy ilusionado con algunas cosas, pero no es eso lo que me hace sentir que estoy en un buen momento. Más bien creo que esas cosas ilusionantes son consecuencia de sentirme bien.

De un tiempo a esta parte sospecho que algo ha cambiado en mí. Creo que he aprendido a encajar los golpes, a aceptar que la vida no siempre es como a uno le gustaría, a tratar de disfrutar de lo que uno tiene en cada momento. Incluso alguna vez me he sorprendido (hecho que ha causado un inusitado asombro por mi parte) gustándome a mí mismo. Alguna vez, tampoco vayamos a pasarnos y a creernos ahora que la tenemos enorme. (Perdón por el 'link', pero me he dejado convencer por el diablillo que había sobre mi hombro izquierdo)

No sé por qué escribo esto. Quizás me esté despidiendo de la canción, o quizás me esté despidiendo de esa parte de mí que disfrutaba de la miseria autoinducida. Soy consciente de que, sin duda, alguna vez volveré a llorar, alguna vez volveré a sufrir. Pero también me da la impresión, aunque uno nunca puede estar seguro, de que no volveré a regodearme en la tristeza. Hoy creo que hay que sufrir cuando toca, ni un segundo más. Tanto tiempo escuchando esa canción... tiene narices cuánto me ha costado asimilar el mensaje.

Bueno, nada más. Otro 'post' escribiendo por escribir. Otro 'post' espanta-lectores, me temo. Esto terminará convirtiéndose en una especie de diario secreto. Sólo me falta hacer el 'blog' de pago para conseguir que absolutamente nadie lo lea. Ay, si no fuera por el sentido del humor.

Feliz sábado. Y, para el que pueda: feliz sábado sabadete (todos conocemos el resto).

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