Una de libros

Teniendo en cuenta que se acercan fechas entrañables en las que el consumismo se adueña de nuestros acaramelados corazones, he pensado que una breve reseña sobre alguno de los mejores libros que he leído en el último par de años quizás podría ser útil para quienes se asomen a este humilde rincón del ciberespacio (¡toma ración triple de almíbar, ja ja!), bien para regalar o bien para gastarse uno mismo los dinerillos que algún pariente vago ha entregado a modo de presente desalmado.

Y después de esta introducción digna del más repelente empollón acusica, vayamos al grano grano:


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Dientes blancos (White Teeth), de Zadie Smith

Una maravilla. Una novela coral, con muchos y variados personajes. La acción transcurre principalmente en Londres entre los años 70 y los 90 y pico. Me parece especialmente interesante el retrato de los problemas (o quizás sería más correcto decir las circustancias) de los inmigrantes en la ciudad de Londres, tanto de la primera generación que llega a un país extraño, como de sus hijos. Esto es algo en lo que Londres nos lleva probablemente un par de generaciones de ventaja, así que tal vez podemos aprender mucho en este sentido.

Pero no es Dientes blancos una novela 'de inmigrantes', es una novela de vidas. Vidas de inmigrantes, vidas de hombres, vidas de mujeres, de niños, de viejos, de jóvenes, de fanáticos religiosos, de fanáticos de la ciencia, de fanáticos en busca de un fanatismo, y un larguísimo etc, hay mucho más. Todo ello relatado con un maravilloso sentido del humor. Y, quizás lo mejor de todo, es que la autora nos cuenta la vida de sus personajes sin juzgarlos. Eso queda para el lector, lo cual es de agradecer.

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Capricho (A Maggot), de John Fowles

Se trata de la última novela de John Fowles (fallecido en noviembre de 2005), en mi opinión el mejor autor en lengua inglesa de la segunda mitad del siglo pasado. Desde el punto de vista narrativo la novela es un prodigio. La acción es narrada en parte de modo epistolar, en parte a través de la transcripción de interrogatorios, ... Quizás el aspecto más débil de la novela se encuentra en el desenlace. La novela se construye alrededor de un misterio del que, poco a poco, se nos van revelando datos. Fowles es poco dado a finales cerrados pero esta vez el final es tan, tan abierto que uno (yo por lo menos) se queda un poco perdido. En definitiva, un libro recomendable para los seguidores de Fowles, por supuesto, y para los que gusten del aspecto formal y narrativo de la literatura. Para los que busquen una lectura entretenida tampoco está mal (al fin y al cabo, la novela tiene un toque místico y detectivesco que engancha bastante) pero que no esperen estos lectores un final claro, conciso y revelador de los sucesos narrados (eso de 'el asesino es el mayordomo'), más bien todo lo contrario. También es muy interesante la descripción de usos e ideario de un grupo social y religioso tan importante para la historia inglesa y norteamericana como los puritanos. Ummm, a muchos no les interesará esto, pero bueno, lo comento por deformación vocacional.


Y ya de paso, aprovecho para recomendaros cualquier novela de Fowles, especialmente
La mujer del teniente francés.

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El juego del ahorcado, de Imma Turbau

Me encontré con este libro casi por accidente. Echando un vistazo sobre el mostrador de novedades de una librería me llamó la atención, entre la vorágine de tochos pseudohistóricos sobre misterios místicos con sus portadas elaboradas y espectaculares, un libro pequeño y naranja en cuya portada tan sólo había un monigote ahorcado sobre fondo blanco. No sé por qué me lo llevé. Quizás me decidí tras comprobar que su autora era más o menos de mi edad. Quizás es que lo relacionado con el suicidio siempre me ha atraído (ya desde niño). No sé por qué me lo lleve, pero me alegro mucho de haberlo hecho. Hacía mucho que una novela no me tocaba tanto por dentro. Es conmovedora, tierna, terrible. No sé si esto convencerá a alguien para leerla. Espero que sí. Por si sirve de algo, os diré que es una novela breve que se lee en apenas 3 o 4 horas. En el peor de los casos, no os hará perder mucho tiempo. Aunque creo que podéis esperar lo mejor.


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El cazador de autógrafos (The Autograph Man), de Zadie Smith

En su segunda novela Zadie Smith vuelve a tratar el tema del mestizaje racial, cultural y religioso. A diferencia de su primera novela rebosante de personajes, en
El cazador de autógrafos se centra mucho más en el protagonista de la historia, Alex-Li Tandem, un judío de orígen chino que se gana la vida comerciando con autógrafos de celebridades. La acción transcurre en Londres y, en parte, en Nueva York. Una novela estilísticamente formidable, muy divertida y llena de vida. Algo, esto último, que para mí es uno de los aspectos que definen la prosa de Zadie Smith: sus personajes no son tinta, sus personajes son sangre.

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Meeting Evil, de Thomas Berger

Fantástica novela de suspense. John Felton, casado y padre de dos niños, abre un día la puerta de su casa al sonar el timbre. En apariencia se trata de un automovilista en apuros que solicita ayuda con su coche averiado. La realidad es que John le ha abierto la puerta al mal. Y hasta ahí puedo leer.


Un 'thriller', como lo diría... Es como esas películas en las que uno se tapa la cara con las manos y mira entre los dedos para verla, pues lo mismo pero en novela. A mí en ocasiones me llegó a poner de los nervios.


El pero: creo que no está traducida al castellano. De este mismo autor os recomiendo muy mucho
Pequeño Gran Hombre, está sí traducida.

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Una palabra tuya, de Elvira Lindo

Aunque Elvira Lindo es conocida principalmente por ser la creadora de Manolito Gafotas, su bibliografía incluye también varias novelas para público adulto, obras de teatro, guiones de cine, etc. Ésta es, tras
El otro barrio y Algo más inesperado que la muerte (también muy recomendables), su tercera novela. En Una palabra tuya Rosario nos cuenta en primera persona su vida, sus experiencias, especialmente aquellas que incluyen a Milagros, una mujer que, para bien o para mal, le ha acompañado desde la infancia. En la narración encontramos rutina, amor, sexo, tragedia (como en la vida)... todo envuelto con el enorme sentido del humor de la Lindo.


- El chef de Kubrick, de Javier Cortijo

"Un cocinero italiano es fichado para poner orden gastronómico en la mansión inglesa de los Kubrick." Una novela que mezcla ficción con pequeñas píldoras de hechos reales. Muy interesante para seguidores de Kubrick, por lo menos para mí lo ha sido. Para el resto del público, una buena novela sin más, tampoco para perder el 'sentío'. Pero si os gusta Kubrick, os gustará.

- Pandora en el Congo, de Albert Sánchez Piñol

Una historia de aventuras, de exploradores coloniales en África, de negritos porteadores... pero bastante más que eso, pero mucho más. El autor enreda con la metaficción, que luego pierde el 'meta', que más adelante lo recupera, que... ¡buf!, cuánto disfruté este libro, sí. Además, es una de esas novelas en las que la atención (por lo menos la mía), según vas leyendo, va 'in crescendo' y te va atrapando cada vez más. Y encima, todo salpimentado con un delicado toque de humor de ése que te pone una sonrisa casi continua y, de cuando en cuando, te hace soltar una risotada.

- La mujer del hombre que viajaba en el tiempo (The Time Traveller's Wife), de Audrey Niffenegger (una colleja al traductor del título de mi parte, qué manera de complicarse la vida)

El planteamiento de la novela es bastante original. Cuenta la historia de amor entre Clare y Henry, un hombre que viaja aleatoriamente en el tiempo debido a una enfermedad genética. En su historia se dan paradojas como que Clare conoce por primera vez a Henry a los 6 años (cuando él tiene treinta y tantos) y Henry conoce a Clare por primera vez a los 28 (cuando ella tiene 20), vamos, cuando uno conoce al otro el otro ya le conoce y viceversa, qué cosas. También hay otras pero es mejor no destripar la novela. Eso sí, hay que avisar que los amantes de la cienca-ficción es muy posible que no disfruten con la novela (al menos, no en ese aspecto). Lo de los viajes en el tiempo es más bien, diría, una excusa para adentrarse en otros terrenos: lo efímero de la felicidad, la espera del ser amado, la nostalgia tras la pérdida, etc. En mi opinión la novela está muy bien construída, es meritorio que tanto salto en el tiempo no termine siendo un galimatías. Niffenegger consigue que encajen todas las piezas, dispersadas en el tiempo y el espacio, del rompecabezas. Por lo demás, no es un novelón ni mucho menos, pero se lee con agrado y entretiene.

- Las muertas, de Jorge Ibargüengoitia

Cuenta la historia, al parecer basada en hechos reales ocurridos en México en los 50 y 60, de dos hermanas propietarias de unos burdeles y ciertos acontecimientos luctuosos que en éstos ocurren. No cuento más sobre el argumento, que no quiero destripar nada. La verdad es que la historia se prestaría a que el autor se lanzara de cabeza a lo macabro y eso es lo que más me gustó de la novela: que no lo hace. Muy al contrario, adopta un tono desapegado narrando la historia más o menos asépticamente, desde un punto de vista judicial o policial, algo así. De esta manera, es uno mismo el que decide qué tan terrible es lo contado o no. E incluso hay momentos en los que este estilo tan neutro da pie a un humor negro basado sencillamente, creo, en lo absurdos y ridículos que resultan muchas veces los hechos reales en crudo.

- Sobre la belleza (On Beauty), de Zadie Smith

Tercera novela de Zadie y, una vez más, fantástica.

No me voy a extender mucho porque, al fin y al cabo, de esta novela tengo que decir más o menos lo mismo que de sus dos novelas anteriores: a veces divertida, a veces hilarante, a veces enternecedora, a veces entristecedora: como la vida. Y los personajes son muy auténticos, realmente no cuesta nada imaginar que si vas de viaje a Boston (principal escenario de la historia) te los puedes cruzar por la calle, eso es lo que más me gusta de esta mujer.

- En el nombre del cerdo, de Pablo Tusset

El Comisario Principal Pujol, a punto de su jubilación, investiga la muerte de una mujer degollada y despiezada tal y como se hace en el matadero. En su boca se ha encontrado un papel que reza en letras mayúsculas: «en el nombre del cerdo». Este es el argumento principal de la segunda novela del autor de Lo mejor que le puede pasar a un cruasán. En ésta su segunda novela, en mi opinión, Pablo Tusset se supera. Lo mejor que le puede pasar a un cruasán era una novela muy divertida y el argumento, también en clave detectivesca, enganchaba al lector, pero considero que era demasiado evidente la influencia de lo que algunos llaman "la trilogía del detective" de Eduardo Mendoza (aprovecho para recomendar también TODA su obra, es un 'mostro'). Sin embargo, en En el nombre del cerdo la narrativa de Pablo Tusset se deja oír con voz propia, sin ecos ajenos. Aquí los personajes están mucho mejor dibujados y se abordan temas tan distantes como el funcionamiento de la mente criminal, la psicopatía, el amor, la familia, la dicotomía entre la urbe y la aldea o la aceptación de la llegada a la vejez, de un modo ameno pero a la vez profundo, y sin perder un ápice de diversión e intriga.

Chinpón.

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