Un comienzo

Hoy hace justo un año que me declaré. Nada espectacular, nada de hincar la rodilla ni pedir matrimonio o alguna burrada semejante. Simplemente dije algo así como: "me gustas a rabiar" o "estoy loco por tus huesos", no recuerdo bien, pero algo así.

A ella la conocí en verano y ya en noviembre le eché valor al asunto. Me dio calabazas, como se suele decir.
Sin embargo, al poco tiempo empezamos a quedar como amigos. Salíamos de copas, íbamos a cenar, o al cine, a tomar un café. Yo pensaba que seríamos amigos. Yo es que soy muy cándido. Estaba siendo puesto a exámen. Y un viernes 13 aprobé. La cosa duró poco, hasta marzo. Poco tiempo pero muy feliz.

Después pensé que quizás esperando un tiempo aquello podría arreglarse. Luego pensé que debíamos seguir siendo amigos y que quizás en un futuro... Luego pensé que debíamos seguir siendo amigos, y punto. Y hace algún tiempo me di cuenta de que lo mejor era tirar cada uno por su lado, como dice mi admiradísimo AC: "Todo lo que termina, termina mal/ poco a poco/ y si no termina se contamina más...". Así que "si algún día sin querer tropezamos/ no te agaches ni me hables de frente/ simplemente la mano nos damos/ y después que murmure la gente".





Y en un par de días, por fin, puede que comience de nuevo. No sé si ha sido casualidad, pero inmediatamente después de tomar la decisión de dejar el pasado atrás ha llegado el futuro. Un futuro incierto, como todos los futuros, pero un futuro esperanzador.


Del pasado sólo me quedan bonitos recuerdos y gratitud, porque si ella no se hubiera cruzado en mi camino hoy no sería quien soy. Y creo que sería peor. Al futuro no le pido nada, aunque tengo la esperanza de que sea tan maravilloso como lo que quedó atrás. Y si puede ser, eso sí, que sea más duradero. Porque, a pesar de lo que diga el refranero, a mí, personalmente, los bueno si breve, me toca un poco las pelotas.

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