Recomendación: 'Una breve historia de casi todo' de Bill Bryson

Os comentaba ayer que estaba atrapado por un libro, 'Una breve historia de casi todo' de Bill Bryson. Bueno, ya he terminado de devorarlo, porque no existe otro forma de decirlo: casi quinientas páginas en tres días. De esas veces en las que cuando estás ocupado en otros asuntos te molesta no poder estar leyendo.

El libro desgrana, de forma supongo que bastante superficial a los ojos de alguien informado en temas científicos, los asombrosos descubrimientos que la ciencia ha ido haciendo a lo largo de la historia y cómo éstos han ido desvelando, valga la redundancia, la historia del universo, del planeta, de la vida y del ser humano.

Una historia desvelada, eso sí, sólo en una ínfima porción. Este libro te hace ver cosas que quizás sospechabas pero de cuyo alcance real no eras (al menos yo) plenamente consciente. Una de esas cosas es que lo que sabemos, aunque nuestra natural arrogancia de monos bípedos nos haga creernos la pera limonera, es muy poquito. Hay multitud de cosas para las que la ciencia no tiene absolutamente ninguna respuesta, no sólo sobre temas esotéricos, no sólo sobre asuntos que suceden a miles de años luz, qué va. Por ejemplo, a tenor de lo que explica Bryson, tenemos muy poquita idea de qué hay debajo de nosotros y lo que creemos saber del interior de la Tierra se basa más en conjeturas que en pruebas. Por no hablar de los océanos, al parecer sabemos más sobre la Luna que sobre los océanos terrestres, y tampoco es que sepamos tanto sobre la Luna. Es como si a mí me diera por irme de viaje a Amsterdam antes de visitar Sigüenza, que me pilla al lado; y de hecho parece muy probable que vea antes Amsterdam que Sigüenza, y ya he visitado incluso otros continentes... ¡antes de ver Sigüenza! Así que poco crítico puedo ser con los científicos que prefieren mirar a la Luna antes que al mar.


Este es Bill Bryson... si dan ganas de darle un achuchón, qué majico.

Otra de las cosas que yo sospechaba y el libro parece confirmar es la asombrosa fragilidad de la vida humana. Me refiero a la vida de la especie, la vida de un individuo ya es algo casi de chiste. El libro no sólo confirma esa sospecha mía sino que, en realidad, jamás podía sospechar yo que la fragilidad alcanzase los extremos que alcanza. Sí sabía alguna cosilla sobre el supervolcán de Yellowstone, algo sobre asteroides peligrosos, sobre glaciaciones... un buen montón de cosas que nos podían borrar de la existencia en el momento menos pensado. Bueno, pues lo cierto es que la fragilidad que yo suponía se ha multiplicado por chorropocientosmil tras leer ciertas cosas. Es tan absolutamente extraño, tan absolutamente insólito que la Tierra lleve tantos miles de años de tranquilidad, con un clima tan benigno, sin un mal cataclismo de los de verdad de la buena, que lo cierto es que es milagroso cada día que pasa sin que suceda algo que nos fulmine a todos. Posiblemente os suene exagerado, pero es bastante probable que la extinción del homo sapiens se produzca mañana mismo; en una escala temporal geológica o así me refiero, podrían pasar en realidad miles de años hasta que sucediera. Claro, que también podría pasar mañana mañana, o dentro de tres segundos, lo cierto es que no es imposible, ni siquiera es descabellado que suceda.

Y esto que, en principio, nos podría parecer totalmente angustioso a mí me parece bastante liberador. El hecho de que, y esto es al parecer absolutamente real, un gran asteroide pueda caer en cualquier instante sin haber sido detectado por nadie y hacernos fosfatina me hace ver la vida con una perspectiva bastante cómoda. "¿Debería tener hijos, es justo traer un niño al mundo teniendo en cuenta el calentamiento global, el arsenal nuclear, etc?" Bueno, si tengo un hijo puede caerle un meteoritazo el primer segundo después del parto; exactamente igual que le podía haber pasado al hijo de un pescador noruego del siglo XVII por poner un poner, así que... Y así con todo. Hipotecas a mí, ¡ja!



Otra cosa que te pone un poco en tu sitio tiene que ver con la importancia relativa que tenemos los seres humanos. Nos creemos muy guays, sí. En nuestro fuero interno (y algunos incluso en nuestro fuero externo... ¿no sería 'dentro externo'?) estamos convencidos de que somos la cúspide de la evolución, el no va más, la releche en verso y con alerones. Lo cierto es que una cebra y un caballo tienen muchas más diferencias entre sí de las que hay entre yo mismo (y tú, a ver qué te crees) y un chimpancé (esto es un dato que aporta Bryson en el libro). Así a uno se le bajan bastante los humos. Pero se le bajan más todavía cuando se entera de lo absurda e inimaginablemente fugaz que es la más longeva vida humana respecto de la historia de la Tierra.

Al parecer, según indica el libro (y si mal no recuerdo), si redujésemos la historia del planeta a la duración de un día el ser humano habría aparecido a las 23.59 o así. De hecho, nosotros llevamos unos 130.000 años pululando nada más. Homo erectus por lo visto estuvo dando vueltas por lo menos 1 millón de años. Dicho esto, todos los restos fósiles de homínidos de cualquier tipo que se han encontrado hasta ahora caben en una furgoneta. Imagina el rastro que dejaríamos nosotros. Y todo esto que comento se refiere a la totalidad de nuestra especie, que si nos da por individualizar el asunto adquiere tintes de una absurdidad que epata. Teniendo en cuenta estos parámetros, considerar que mi vida tiene la más ínfima importancia es algo que mueve a risa, francamente. Realmente, ¿es lógico que nos preocupemos por algo más que por tratar de sentirnos bien tanto como nos sea posible? Pues a lo mejor sí es lógico, a lo mejor no. Eso ya es un debate filosófico que da para mucho.

Sea como fuere, y después de soltaros semejante ladrillo con total impunidad, lo único que pretende este 'post' es, por un lado, desahogar las ganas de hablar de tantas cosas como he aprendido en este libro de un modo que no podría hacer con nadie cara a cara sin que la víctima en cuestión huyera cada vez que me volviera a ver, y por otro, recomendaros fervientemente este libro que está lleno de datos pero también de curiosidades, chascarrillos e incluso cotilleos científicos. Y además escrito de una forma clara y amena, no se trata de ningún galimatías científico ininteligible.

5 comentarios:

Norma dijo...

Pinta bien.
Jo, que título más difícil de representar con muñecos!!!!

gotomax dijo...

aunque tarde, y una vez recuperada la identidad, ahí va mi comentario guardado en word desde hace días:

ya tenía yo complejo de hormiga sin saber de la existencia de este libro, solo me ha faltado leer tu post...maldita sea!!!
Es lo que pasa por leer tanto el Muy Interesante, que tomas conciencia de lo insignificantes que somos. Solo con pensar en la inmensidad del universo ya te haces una idea de lo poco que somos, imagina que alguien con mayores conocimientos te ponga las cosas claritas.

Y mientras tanto unos pocos idiotas siguen hipnotizados con las últimas habladurías de la prensa del corazón y de los programas como salsa rosa y similares...damos pena.

gotomax dijo...

PD: y encima has sabido antes que mi mujer cual es el regalo que me pido a los reyes, igual no le digo de donde he sacado la idea. Mejor que siga pensando que tengo criterio propio, jajajaja!!!!!

KUTXI dijo...

Nunca es tarde si la dicha es buena. Y la dicha es buenísima. :-)

Me alegro de que vuelvas a tener identidad.

gotomax dijo...

si, a pesar de la bolsa. Gracias.