Asistencia, buenas tardes. Le atiende Kutxi. (I)


Hace unos días leía en
alg@ y en Pies para quiosquero sendas entradas (1 y 2) comentando anécdotas relacionadas con la venta telefónica. Me recordaron una época de mi vida, de mi vida laboral al menos, en la que trabaje durante unos meses como Operador de Asistencia en Viaje. Tan rimbombante cargo no escondía otra cosa que: el tipo que te coge el teléfono cuando llamas a una grúa.

El trabajo estaba bien. Aparte de que el ambiente con los compañeros era muy bueno, es sin duda el trabajo más creativo que he tenido. Cierto es que la mayoría de las veces era repetitivo, pinchazos mil y junta de culata. Pero era raro el día en que no pasaba algo curioso. También a veces había que hacer malabares con las coberturas de las pólizas para que sirvieran para ayudar al pobruco que estaba tirado en cualquier sitio perdido de la mano de Dios. Y además, de cada conversación telefónica mantenida había que escribir un seguimiento para que el siguiente compañero en atender el mismo caso supiera de qué iba la vaina. Y es que la vaina solía ser siempre la misma, pero a veces te encontrabas con auténticas aventuras noveladas, verdaderas 'road movies'.


Lo terminé dejando cuando me salió algo mejor (mejor pagado, más que nada) y con ciertas probabilidades de hacerme escalar hacia un puesto más en consonancia con mis gustos y habilidades. Era, además, en un grupo de comunicación muy prestigioso (quizás el más potente de España, creo). La cosa terminó con un despido sin preaviso y si te he visto no me acuerdo... pa' qué las prisas. Y mis huesos terminaron en un trabajo que ni está en consonancia con mis habilidades, ni con mis gustos, ni con Cristo que lo fundó. Pero bueno, eso es otra historia.



Me enrollo como las persianas. A lo que iba es a contar alguna anécdota de las que viví en aquel currelo. Recuerdo, por ejemplo, a una asegurada que se había dado un 'josconcio' terrible meses atrás dejando el coche siniestro total donde Cristo perdió la gorra. Pues a los meses nos llamó y apareció en mi teléfono. Exigía que una grua fuese a recoger su coche (coche = informe bola de metal) del desgüace en el que había sido dejado en su día y se lo llevara a su casa. Yo le expliqué amablemente que eso no estaba cubierto (y me callé amablemente que para qué leches quería tener un trozo de hierro). Bueno, casi una hora me tuvo porfiando. Le tuve que leer hasta la dichosa póliza (que no es precisamente una lectura amena). Enfrentada a la evidencia de que no tenía derecho a lo que exigía decidió pasar a la fase 'me cago en tus muelas' y me puso a caer de una borrica. Cuando ya estaba a punto de colgarla (el teléfono, aunque lo otro me lo estaba pensando seriamente) ella cambió a 'modo lloriqueo-pofavópofavó'. Al final conseguí saber cuál era el motivo de su empecinamiento y decidí saltarme un poquillo las normas consiguiéndola un billete de tren de ida y vuelta para ir hasta su coche a recuperar lo que tanto ansiaba: ¡unos pu-ñe-te-ros dados! Sí, de ésos que se cuelgan en el espejo retrovisor. Que manda narices la tardecita que me dio por semejante horterada. Pero, ¿por qué hice lo que hice a pesar de todo? Bueno, una chica llorando es una chica llorando... y uno no es de piedra. Hoy es mi esposa... No, es coña. Supongo que será la esposa del cazurro que le regaló los dichosos daditos.


Jo, me parece que me he extendido demasiado con la anécdota. Bueno, titularé la entrada 'Asistencia, buenas tardes. Le atiende Kutxi. (I)' y si otro día me apetece hago la secuela.

Termino enlazando mi entrada del sábado que supongo que no tuvo demasiados lectores (sí, todos 'blogueamos' mucho más desde el laburo, jeje) y así todos podéis enteraros de la gran noticia sin parangón. :-D




Audio: lo ideal hubiera sido 'El hombre de la grúa' de Un pingüino en mi ascensor (Soy el hombre de la grua esperándote en el arcén de la autopista/ yo vivo del error y la imprudencia de cada automovilista), pero no la tengo. Así que pongo una canción que no tiene nada que ver pero que es muy bonita. Les echo de menos. Y no, Manolo, lo que haces ahora no es lo mismo. Ni de lejos.

19 comentarios:

MM de planetamurciano.tk dijo...

Pos a mí mi novio me regala unos dados de esos y hemos terminado; pa siempre.

susana dijo...

uf yo estoy sacándome el carnet...na mas pensar en que me pase algo y tengo que llamar a un tío con grúa y to jaja me parto las 105(erpechoclaroesta)...porque tu te imaginas, yo montada con el señor conductor, vestida de chispita...como q tiene q ser una distracción para los pobres conductores...
En cuanto a la música, bueno me fascinaban los burros, me apasionaba el ultimo de la fila...y bueno, una mesa sin todas sus patas esta coja...me gusta Manolo García, pero le falta esa patita...er quimi ponía su toque, que mezcladito era una bomba...Mi canciones favoritas del ultimo, tengo dos, "como la cabeza al sombrero " e "insurreccion"...

Norma dijo...

Kutxi, trabaja en lo quieras o en lo que te dejen, pero por favor, no dejes de escribir...

genial, como siempre :)

KUTXI dijo...

MM, pero es que hay gente pa tó, amigo mío, hay gente pa tó. Y luego encima ni ponen a Los Chichos en la radio del coche, que es la única buena razón que se me ocurre para colgar esos dados, escuchar a Los Chichos metido en ambiente.

Susana, anda que si te das un piño con la grúa porque va el gruero distraído... jaja. A mí de todo lo que ha hecho Manolo me gustan dos o tres canciones. No sé por qué le ha dado la manía de meter a machamartillo 15 millones de palabras relacionadas con el mundo rural en cada canción. Pero bueno, nada es eterno, al menos me quedan los cedeses, jeje. Mis canciones favoritas son todas menos la del burro, jaja.

Norma, lo que quiero es no trabajar, jaja. Pero como no me queda más remedio, por lo menos trabajo poco, y ya me realizo si eso en mi tiempo libre.

Saludos.

Norma dijo...

Creo que los dados esos tienen un significado concreto en idioma tunero... pero no sé cual

sofia dijo...

Al parecer unos dados rojos colgados del retrovisor era una señal aceptación de un desafío. El reto consistía en una carrera callejera en la que se apostaba el propio coche. El ganador de la misma se quedaba con el coche del oponente. Si veías a alguien con los dados rojos podías aceptar el duelo poniéndote junto a él en el siguiente semáforo y haciendo rugir el motor. Supongo que en todo esto se entremezclará un poco la leyenda urbana y la cinematografía americana de los años 50 tipo Rebelde sin Causa.

:)

puff no me da tiempo leer vuestra novela, vais rapidísimo!! (está genial)

KUTXI dijo...

Sofía, no tenía ni idea de eso que cuentas. Supongo que esta chica perdió la carrera, jaja.

La novela va, creo, a capítulo por persona y semana. Lo que pasa es que dio Gotomax el pistoletazo de salida y nos liamos todos a escribir como si no hubiéramos visto un teclado en nuestra vida, jaja. Gracias. Yo creo que puede salir algo interesante, tengo mucho interés en ver cómo van interrelacionándose los personajes.

Saludos.

gotomax dijo...

-Hola, llevo una semana en el fondo de un barranco y todas las grúas que me han mandado pasan de largo...
-Pero, si usted ha llamado a tele-pizza...
-Ya, pero es que tengo un hambre de la hostia!!!

En fin, bromas aparte ese trabajo sería el ideal para poner entrada diaria en un blog. Seguro que más de un día te daba para poner tres o cuatro entradas seguidas.

Club de la vela: espero publicar hoy o mañana la segunda entrega de la vida de MAX, me falta dar el paso de implicar a algún personaje en la trama pero hay que decidir cual/cuales aparecen primero.
¿Augusto dejó alguna gatita en la tierra? jajajajajajajajajajaja!!!!!

KUTXI dijo...

Pues sí, Goto, es lo que me ha pasado. Que cada anecdotilla da para una entrada completa.

De hecho, voy a investigar a ver si no hay algún blog que cuente la vida y milagros de la Asistencia en Carretera, mira por dónde, jeje.

En cuanto a Augusto... confieso que sé tanto de Augusto como vosotros, pero vamos, si resulta que tiene un gato ya me las apañaré para meterlo en la vida de Augusto.

Saltasetas dijo...

Pues entonces conmigo te hubieses partido este verano, que metí mi coche encima de un bolardo!!

KUTXI dijo...

Ricky, seguro que fue, como poco, una liberación de la rutina de pinchazos varios para los que estuvieran currando donde llamastes.

Que, por cierto, es increíble la cantidad de veces que no pasa nada en accidentes. Y gracias. Que alguna llamadita era de poner los pelos de punta, menos mal que eran pocas.

Sintagma in Blue dijo...

Es que hay cosas que tienen más valor que el dinero y ¡¡unos dados son unos dados!!

(genial tu post)

gotomax dijo...

Nonononono Kutxi, que no quiero influir en el desarrollo de ningún personaje...jajajajaja!!!!

Me pasa que quiero seguir pero tampoco quiero meter a ningún personaje por medio de momento, supongo que todos andamos sigilosamente tramando nuevos relatos. Por mi parte tengo dudas que iré aclarando sobre las relaciones de MAX con su entorno. Muchas ideas que irán cuajando seguro, mientras a seguir de blog en blog picoteando, pio pio pio!!!

KUTXI dijo...

Sintagma, pues a mí unos dados no me parecen para tanto... entoavía un perrillo de esos que mueven la cabeza con los baches. ;-D

(Muchas gracias)

Goto, si de eso se trata de que nos vayamos poniendo a prueba, no? Además, yo si veo que tal le dejo orbitando toda la novela y andando, jajaja.

mandarina azul dijo...

¿Así que contigo tiene éxito el chantaje emocional? Anda, mira...

Quiero la luna, quiero la luna, quiero la luna... snif, snif, snif, por favor, quiero la luna, snif....

KUTXI dijo...

Hola, Mandarina... te contesto mañana... :-D

SOMEZING dijo...

el otro dia una madre nos dio una en el colegio impresionante. Loca perdida estaba la mujer... y buscaba una piedra de la suerte. Como tú dices, Kutxi, hay gente pa tó.

KUTXI dijo...

Somezing, si daría tanta suerte la piedra cuando la había perdido, jaja. Mira que si me dice que eran dados de la suerte después del trastazo que se metió, jeje.

KUTXI dijo...

quería decir que NO daría tanta suerte... despierta, kutxi!!!