Reciclaje

Amparado en la oscuridad nocturna Alberto sacó la última bolsa del maletero y la arrojó al contenedor. Ya estaba hecho. Sólo quedaba regresar a su ciudad y a su casa. Aunque encontrasen aquel cadáver descuartizado era imposible que le relacionaran con el crimen.

En eso pensaba cuando un resplandor verde rasgó la oscuridad reinante, acompañado del inconfundible sonido de una sirena policial. Obedeció los gritos que le ordenaban poner sus manos tras la cabeza y girarse lentamente. Cuando sus pupilas se acostumbraron al foco que alumbraba su cara pudo ver el coche patrulla y a los dos agentes apuntándole con sus armas.

Aunque la luz verde no dejaba lugar a dudas, había albergado la remota esperanza de haber sido detectado por una simple patrulla policial. Sin embargo la suerte le había dado la espalda, sin lugar a dudas. Aquellos eran, ni más ni menos, agentes del Cuerpo de Salubridad Ciudadana y Medio Ambiente.

Esposándole, uno de los agentes le leyó sus derechos mientras su compañero revisaba el contenido de las bolsas.

- Queda detenido acusado de vertido de desperdicios fuera del horario establecido. Tiene derecho a permanecer en silencio. En virtud de las leyes vigentes será conducido ante el Alto Tribunal de Salubridad y Medio Ambiente que le condenará a no menos de cinco años de destierro en la Zona Seca.

- Mira lo que tenemos aquí, Ramos. - alertó de pronto el otro agente mientras mostraba su mano derecha en la que, asida por el cabello, se balanceaba una cabeza humana.

- ¿Residuos orgánicos? Vaya, parece ser que la has jodido del todo, amigo.

Alberto tardó un par de segundos en percatarse del detalle, del estúpido error que había cometido y que le condenaba a un horrible futuro. El haber sido sorprendido arrojando desperdicios al contenedor de basura fuera del horario establecido le costaría, como ya le habían dicho, cinco años o más en la Zona Seca. El homicidio, a pesar de ser un delito menor en la hiperpoblada Europa, sumaría al menos un par de años más al destierro en los vastos desiertos de la península ibérica, donde conservar la vida era más que improbable. Sin embargo, lo cierto es que eso, el desierto, se había convertido para él en un destino deseable.

Los agentes le sentaron a empellones en la trasera del coche patrulla. Alberto rompió a llorar, las lágrimas empañaron su visión y difuminaron aquel amarillo que no podía dejar de mirar. El amarillo del contenedor al que había arrojado los restos de su víctima. El amarillo del contenedor para envases y plásticos. El amarillo que significaba, lo sabía bien, un destierro mucho más terrible. Un destierro de por vida a un lugar mucho peor que cualquier desierto.



Audio (que se me había pasado): Mala Rodríguez - Miedo

No tiene nada que ver con el texto, pero me apetecía ponerla. Me parece genial.

9 comentarios:

bloggesa dijo...

Lo prometo. Reciclaré siempre y para siempre.

¡Muy bueno el relato! Enseguida te mete en la atmósfera.

Besitos.

Norma dijo...

Genial, como siempre.

Kutxi, qué es lo de la foto, es basura????

Un abrazo

kutxi dijo...

Gracias, bloggesa y norma.

Norma, sí, supuestamente es basura. En realidad había escrito otro final, pero buscando una foto para ilustrarlo encontré ésta e imaginé toda Gran Bretaña convertida en un inmenso estercolero.

Besos.

susana dijo...

uff me has sorprendido...y la fotó me encantó

Tolus dijo...

Me gustan tus relatos cortos y me gusta mucho la frase que has puesto de Stevenson.


:)

donde duende??? dijo...

jajajjaja...que bueno el relato¡¡¡me gusta tu relato denuncia¡¡¡o por lo menos yo lo veo asi¡¡¡jajajaj ademas doble: Recicla como debe ser y otra es el mal estado de la justicia(condenan mas un acto contra la naturaleza o a los animales que la vida de una persona)¡¡¡que conste que estoy de acuerdo que condenen a esas personas, pero me parece que no hay nada mas importante que el derecho a la vida¡¡¡¡
Dios mio lo que he liado en un momento¡¡¡macho, me tendras que limitar los comentarios¡¡¡jajajajaj
Abrazos limpios y reciclados¡¡¡

kutxi dijo...

Hola... recién llego de ir desfaciendo entuertos de la semana pasada, jeje. Ya tengo coche!!!

Su, muchas gracias, aunque en la foto el único mérito es haberla encontrado de casualidad.

Tolus, gracias. La frase no sé si será cierta en general pero para mí es cierta a menudo. También me gusta mucho.

Donde duende, gracias a ti también. En principio no quería que el relato tuviera recado (mensaje) sólo me apetecía escribir algo entre el terror y el futurismo pesimista, y me salió esto con un poquito de recado.

Saludos!

Irene dijo...

Hola Kutxi,
me encantó la condena...5 años por mal reciclaje y 2 por homicidio como delito menor. Jajaja :_) Pero hoy en día así están las cosas en muchos ámbitos. A veces no sé sabe cómo baremar los delitos. Delito contra la madre tierra o delito contra un ser humano..ummm...todo depende del punto de vista. Interesante.

Me gustó tu relato.
¡¡Feliz semana y besillos!!!

susana dijo...

Me encanta la mala...gracias de verdad

Hace mucho que miro a los ojos, y nanai q yo no me dejo, ahora lucho por quien soy, me miro al espejo y me gusta lo que veo, y tengo el No en mis labios...eres un solete, mil gracias, su