Violeta. Capítulo II: Nunca

He pasado media vida soñando despierto. Soñando contigo y conmigo. Imaginando el momento en que por fin nos besáramos. Y nuestra vida juntos. He pasado media vida soñando cien vidas, todas a tu lado. También imaginé a veces este momento. Despedirme de ti para siempre. Imaginé volverme loco, morir de dolor. O ir tras de ti, no esperar mi turno. Pero ahora, ante ti... ante tu... aquí...


VIOLETA CASTRO MUERTA EN ACCIDENTE DE TRÁFICO
Hubo además otra víctima mortal y múltiples heridos

MADRID.- Un trágico accidente acabó ayer martes, alrededor de las doce del mediodía, con la vida de la célebre actriz Violeta Castro a sus 36 años. El suceso tuvo lugar en el kilómetro 24 de la A2 en dirección a Madrid ocasionado, al parecer, por la espesa niebla que cubría ayer el este de la región. Doce vehículos se vieron implicados en una colisión múltiple en la que hubieron de lamentarse dos víctimas mortales, M.Q.R. y la anteriormente mencionada Violeta Castro. Varios heridos de diversa consideración fueron atendidos asimismo en el Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares habiendo sido todos dados de alta en el momento de publicarse esta noticia. Los restos de la actriz, que se dirigía a Madrid para asistir al estreno de su última película, serán inhumados esta tarde en el Cementerio Jardín de su ciudad natal, Alcalá de Henares. (más información en pág. 37)


¿En qué me he convertido? ¿En qué me has convertido? ¿Qué he hecho de mi vida? Traté de ser lo que creí que buscabas. Empecé por cambiar de imagen, luego cambié mi mente. Siempre al revés. Tú eras natural, libre, pero, ¿qué soy yo? Decidí ser culto y bohemio, adopté un uniforme y me volví vulgar. No, no. Tengo que ser único, original, independiente. Adopté una pose y me fui haciendo hosco, huraño, cada vez más. Siempre al revés. Siempre mal.


- ¡Jorge! Cuánto tiempo. ¿Qué tal estás?
- Hola, Luis. Mal. Supongo que como todos.
- Sí.
- ¿Tenías todavía contacto con ella?
- Bueno, la veía de vez en cuando.


La vida me ha pasado de largo, viviendo de futuros anhelados. Es curioso cómo se convierten en recuerdos. Sucesos que jamás ocurrieron grabados en la memoria. L'édifice immense du souvenir... construído sobre cimientos de barro, en un solar que no existe.


- ¿Quién era, Luis?
- Un conocido de hace tiempo, cariño. Nadie.


¿Sabes? Hubo un tiempo en el que tan sólo pensar en ti era como hundirme cien cuchillos en las tripas. Luego no. Luego eras un vacío perpetuo. Eres un vacío perpetuo. Una necesidad insatisfecha. Un hueco que nunca se va a llenar. Un desierto recordando un mar que nunca lo cubrió. Pensé que este momento me liberaría de ti, del vacío, de este hueco, de este erial. Pero ahora, ante ti... ante tu... aquí...


- ... hoy aquí, en esta bella tarde, para recordar y despedir a Violeta. Muchos la conocían gracias a su profesión, también gracias a su humanidad, a su entrega a los desfavorecidos. Los que estamos hoy aquí la recordamos con admiración por todo ello. Pero también recordamos con cariño al ser humano, a la mujer cercana que repartía amor allá adonde iba. A la amiga que siempre estaba dispuesta a ayudar, a dar un abrazo y pronunciar una palabra de consuelo y aliento. Nos hemos reunido para despedirla con tristeza pero también con gozo, ya que Violeta nos deja pero no del todo. Algo queda de ella en...


Bla, bla, bla. La cruda verdad es que soy egoísta. Debería estar pensando en ti. Pensando en que merecías acabar de otra forma. En que merecías no acabar. Pero estoy, como siempre, pensando en mi propio dolor. En mi vida a partir de ahora. Sin prestar atención al sacerdote. Viéndole sin mirarle. O acaso mirándole sin verle. Qué importa. Quizás nada importe, al menos para mí. Todo pasó por mi lado, pero nunca extendí la mano. Nunca alcé la voz. ¿Debí hacerlo? Te quiero. Os necesito. Quizás hubiese sido peor. Tal vez mis temores fueran fundados. ¿Me quiere? ¿Me necesitan? Supongo que no. Pero todo da igual ya.


- Perdone usted, pero si quiere quedarse póngase mejor por allí. Es que tenemos que trabajar.
- Sí, sí... perdonen.
- Pues nada, Damián, voy a colocar mi última lápida.
- Sí, ahora a jugar a la petanca y mirar obras como buen jubilado.
- Y a aburrirme como las monas. ¿La conocía usted bien?
- ¿Eh?
- Que si era amiga suya, la actriz.
- Sí. Bueno, no. Tal vez fuimos amigos. Hace ya tanto.
- Ya. Vaya un tío raro, macho.


No. Jamás. Nunca se llenará. Este hueco que has creado, que he creado con tu ayuda, es imposible llenarlo. Lo intenté. Intenté llenarlo con otras mujeres, con trabajo. Llenarlo de sexo, de premios, de dinero... enterrar tu imagen. Y pensé que al irte tú, al enterrarte, la enterraría. Pero ahora, ante ti... ante tu... aquí...



Audio: Andrés Calamaro - La distancia

10 comentarios:

bloggesa dijo...

El viernes me descargué, me imprimí y me encuaderné tus dos libros.
El sábado, en el tren, me los leí. Estuve el fin de semana en Madrid. Tenía la tonta ilusión de, tal vez, descubrirte en algún sitio: "¿Tú eres Kutxi, verdad? ¡Qué casualidad!"
Sabiendo que las casualidades son mentira y, si llevo un libro tuyo en la mochila, te estoy conjurando para encontrarme contigo. Y darte un par de besos. "¡Eh! Me gusta como escribes."

Muak, muak.

kutxi dijo...

Pero bueno! Se ha puesto de moda venir a Madrid y no avisar! La próxima vez que vengas dímelo y nos tomamos unas cañas.

Un baccio

bloggesa dijo...

¡Cañitas fresquitas! Trato hecho. Para la próxima, que será pronto, te aviso...

Gros bisou.

gotomax dijo...

Un desierto recordando un mar que nunca lo cubrió...genial.

Más más más más, quiero más...!!!
Estos relatos no autobiográficos me encantan, tienen un sabor profundo, acre a veces aunque dulce en contenido. La eterna historia del amor, me gusta tu manera de relatarlo.

kutxi dijo...

Gracias, Goto.

En realidad hay muchas cosas de este relato que me dan bastante vergüenza (que no sé si siento como propia o ajena), un poco como cuando miras una foto de hace mucho tiempo y piensas "vaya pinta tenía".

susana dijo...

joe esto de las dosis se lleva mu mal...nunca me habia mordido las uñas, y tú vas a ser el responsable si destrozo mis uñicas...no tardes en el final emmmmmmmmmmm

donde duende??? dijo...

impresionante¡¡¡¡es una pasada¡¡¡he escuchado cañas???que conste que yo a lo mejor a mediados de julio tiro para Madrid¡¡¡¡jajajajja...aunque lo que mas me llama la atencion es que como banda sonora eliges al gran calamaro¡¡¡¡y siempre escoges la cancion adecuada¡¡¡bravo¡¡¡y a ver si pronto viene el final¡¡¡¡
Besos y muy buena tu historia¡¡¡¡ojala fuera capaz de escribir asi de bien¡¡¡¡

RBK dijo...

estoy con bloggesa, escribes simplemente genial. Deberías intentar publicar tu obra!

kutxi dijo...

Buenas tardes!

Su, la siguiente dosis mañana a estas horas o pasado por la mañana. Pero vamos, aquí suspense cero, no me parece a mí que... jajaja.

D.Duende, pues nada, ya sabes, te digo lo mismo que a bloggesa. lo de la canción adecuada tratándose de calamaro no tiene mérito.

rbk, muchas gracias. de momento tengo dos cosillas autopublicadas, que creo que es a lo más que llegaré. pero bueno, si algún día me consigo sacar una novela de la cabezota (algo que cada vez me parece más inalcanzable) probaré a ver si suena la flauta.

Besos.

susana dijo...

para mi suspense es hasta cruz y raya jajaaja soy muy impaciente con las segundas partes y terceras...las ansias...