Ojalá ardáis en el infierno

El 11 de marzo de 2004 un grupo de sabandijas miserables le cambió la vida a miles de personas. En los días siguientes la clase política española se dedicó a escupirse unos a otros la sangre de las víctimas. Quizás algunos puedan considerar eximente el estado de 'shock' que los atentados causaron y la cercanía de las elecciones generales. Yo no.

Ayer, 31 de octubre de 2007 se hizo pública la sentencia del juicio por aquellos atentados. Hoy, 1 de noviembre, la clase política española se dedica a arrojarse unos a otros la sangre, ya seca, de las víctimas. Y hoy no hay estado de 'shock' ni elecciones ni nada que alguien pueda considerar eximente o atenuante. Hoy simplemente somos testigos de que nuestra clase política está compuesta por una caterva de indeseables.

Hoy a nadie parecen importarle ya las víctimas ni sus familias.

A nadie parece importarle que, de todos los condenados, sólo tres lo hayan sido por asesinato. Estos tres cumplirán condenas de más de treinta mil años de cárcel que se traducen, en realidad, en un máximo de treinta años sobre los cuales se aplicarán las oportunas reducciones de condena por buen comportamiento, etc. ¿En cuántos años estarán fuera? ¿En veinte? ¿En quince? ¿Quizás en menos? ¿Y los otros diez y ocho condenados cuándo estarán en la calle? ¿En cinco años? ¿Mañana?

Tampoco parece importarle a nadie que, en realidad, no tengamos ni idea de quién o quiénes planificaron los atentados. Quizás reventaran en aquel piso de Leganés, quizás anden planeando nuevas masacres. Lo cierto es que no lo sabemos y, por lo que parece, pretenden que nos contentemos con no saberlo.

Estas son las cosas sobre las que a mí, como ciudadano, me gustaría que los políticos (con calma y respeto) hablaran. No hablan de nada de esto. Sus discursos se limitan a "No ha sido ETA" (PSOE) y "La culpa no fue de la intervención en Iraq" (PP). Eso es todo en lo que sus miserables y despreciables cabezas pueden pensar, en salvar sus respectivos culos. Da auténtica grima verlos retozar sobre el más inmundo fango, como guarros de matanza, pendientes únicamente de cargarse de razones para que sus respectivas manadas de borregos les sigan hasta las urnas.

A mí, personalmente, sus rebuznos sólo me provocan ganas de vomitar. Y si no vomito es sólo por no poder hacerlo sobre ellos. Nunca he creído en Dios ni en las parafernalias que le acompañan. Pero hoy deseo que exista el Infierno.

12 comentarios:

victor dijo...

Totalmente de acuerdo!!!

bloggesa dijo...

Es triste que la clase política sea tan miserable y tan cobarde y tan infantil.

Parecen críos echándose las culpas de quién ha roto el cristal con la pelota. Gracioso sino fuera que estamos hablando de personas.

Yo también de acuerdo.

Un beso para ti.

Auror dijo...

Todo el proceso ha sido indignante.
Las acusaciones que vierten los unos sobre los otros, delatan claramente sus intenciones: mantenerse o conseguir el poder.
La gente de a pie, una vez mas, es tratada de idiota.
La verdad es que dan ganas de emigrar, el problema es a donde.

Arcángel Mirón dijo...

Acá pasa lo mismo, el atentado a la AMIA todavía está ahí. Estas cosas son imperdonables.

Chicho dijo...

Por eso nunca ejerco mi derecho a voto por como son todos...
Estoy deacuerdo en todo lo que escribes....

Batsi dijo...

Osito... así es la politica. Yo tampoco voto nunca y no lo he hecho jamás.

Tanto la politica como la religion son el opio del pueblo.

Besitos y lindo fin de semana

Tolus dijo...

No se puede decir más claro...

mandarina azul dijo...

Comprendo y comparto tu indignación, kutxi. Yo no creo que el infierno exista como tal, pero confiemos en aquello de que a cada cerdo le llega su San Martín.

¡Un beso!

xussma dijo...

Pues si, todos persiguen un mismo objetivo, el poder. Y a la mierda con lo demas!


Has visto que has dejado a gran parte de tu "publico" sin palabras??

Saludos desde xusmaland hasta kutxiland.

woody dijo...

Kutxi, desde mi punto de vista tienes razón en dos cosas trascendentales que se reducen en una: el asco que siento hacia los asesinos y el asco hacia la clase política española.
Sin embargo, después de leer despacio tu post, creo que hay que aclarar algunas cosas: aunque puede que todos los políticos sean moralmente iguales, no todos tienen las mismas responsabilidades. Los que inventan o apoyan la (increíble) teoría de la conspiración (refutada absolutamente en la sentencia) son unos, y no otros. Los que repiten hasta la saciedad el rollo de la autoría intelectual son unos y no otros (por cierto, esa figura no existe en el ordenamiento jurídico español; una cosa es que todos queramos saber de qué cabeza/s calenturienta/s salió esa idea del diablo, y otra muy diferente que saberlo o no anule la realidad de quién lo hizo. Lo explica estupendamente Joan Queralt en El país de ayer, sábado).
Más cosas: si sólo hay tres autores materiales condenados es porque el resto se suicidó en Leganés (y alguno en Iraq).
Lo que está meridianamente claro es que un periódico trató de forzar la realidad hasta el límite (un enviado del periódico El Mundo iba a la cárcel a pagar las "exclusivas" que le daban gente tan inteligente como Trashorras) y que un partido político se aprovechó de eso y de los fallos policiales en la investigación (que los hubo) para sembrar dudas acerca de quién cometió el atentado. Y la verdad, me flipa, porque el mecanismo publicitario ha sido simple pero portentoso y eficaz: digo cuatro vaguedades muchas veces para que la peña dude de todo. Ni lo del explosivo ni lo de la mochila (argumentos principales de la teoría) han sido demostrados, más bien el contrario.
En fin, esto sería largo de discutir. Pero tranquilo, que no soy un ingenuo: sé que los otros se aprovecharán también de la sentencia del 11M para su beneficio político, y por eso los desprecio. Pero ojo, no todos han hecho las mismas cosas y cada uno debe responder por las suyas, creo yo.
Saludos

susana dijo...

es una mierda las pelotitas que se pasan...aún recuerdo cada segundo de aquel dia, las llamadas a mi padre, a mis 2 hermanos que por casualidad no fueron a clase porque estaban enfermos y en cama...no creo que pueda olvidar eso...pero espero, que hasta que lleguen al infierno, lo pasen muy pero que muy mal en la carcel...

Norma dijo...

My thoughts and my feelings exactly. Puritito asco.