No reply, no replay

Daniel creaba diálogos perfectos que funcionaban como máquinas de precisión desembocando, siempre, en finales felices.

En la vida real, sin embargo, la mitad de esos diálogos no dependían de él, allí sólo podía dar la réplica. Pero no era ése un gran problema.

Porque Daniel creaba réplicas perfectas que funcionaban como máquinas de precisión desembocando, siempre, en finales felices.

En la vida real, sin embargo, sin tiempo para reflexionar, las oportunidades se escapaban. Aquello sí era problemático. Porque en la vida real no había pausa, ni botón de marcha atrás.

Así que Daniel creaba diálogos perfectos que funcionaban como máquinas de precisión desembocando, siempre, en finales felices.

Después lloraba.


4 comentarios:

Myriam dijo...

Celebro que vuelvas a dar señales. :)

SOMEZING dijo...

soñar con imposibles y desear que la realidad que queremos no sea algo que roza las yemas de los dedos y se escapa... que chungo

Guenhwyvar dijo...

Me alegra volver a leerte, espero q vuelvas a volver pronto ^^

un saludo!

ah! q genial seria tener un guionista como daniel para nuestra vida, no?

Anónimo dijo...

yoo. really like this thread ))