Rectificar es de sabios

Eso dicen. Que rectificar es de sabios. Así que voy a rectificar. Porque en esta vida es más importante parecer que ser.

¿Qué tengo que rectificar? Pues hace unos días escribí una entrada titulada Semana de acción, en la que comentaba ciertos acontecimientos, digamos violentos, que habían ocurrido durante la semana anterior. Que, por cierto, si hubiera esperado un poco más habría podido incluir el josconcio que se calzó (niña por qué lloras, que no viene) el Papa Benito XVI. Hasta el Papa tiene 'groupies'. Tengo un conocido, amigo del cuñado de Pérez Burrull, que asegura que el mencionado colegiado, viendo la escena en las noticias, gritó '¡Penalti!' Claro, lo vio de blanco...


BD 16 protestando al árbitro, como buen cristiano (chiste fino)

Bueno, la cosa es que en aquella entrada yo me sobraba tela, sobre todo con Herman Tertsch y con Silvio Berlusconi. Realmente, gracias a mi portentoso dominio del lenguaje, era imposible que un lector pudiese inferir de mis palabras que me alegraba de que a estos dos individuos les hubiesen dado una mano de hostias a cada uno. Pero lo cierto es que, si revisáis la entrada leyendo entre líneas, os daréis cuenta de que entre líneas no pone nada, está en blanco.

Esta semana que está llegando a su término hemos podido ver a Berlusconi con la cara que le han hecho nueva. Si le siguen agrediendo, en un par de años el Presidente de Italia será Brad Pitt. También ha habido nueva información sobre el caso Tertsch. Al parecer la policía ha detenido al supuesto agresor. Al final no era ni un moro, ni un antifascista. Ni siquiera gente normal del cine o de la SGAE (Gente normal de la SGAE, no me jodas, me meo...). Al final, la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, era un pijo del barrio Salamanca.

Y claro, con esta nueva información vuelvo a leer lo que escribí y no puedo hacer otra cosa que reconocer mi error. Así que humildemente rectifico y pido disculpas a todo aquel cuya sensibilidad pueda haber herido. Es cierto, cometí un error. La catedral con la que le dieron a Berlusconi en 'mitá la boca' no la construyó Brunelleschi. Ésa era la de Florencia. La de Milán, que es la que se utilizó para vestir de torero a Berlusconi, la construyeron, según he leído en la Wikipedia, un montonaco de arquitectos diferentes. Pero vamos, Brunelleschi, que se sepa, ni se pasó a la chuletada cuando cubrieron aguas.

Audio-video: Los chichos - Niña, por qué lloras (los chichos alcohólicooooos!!!)

4 comentarios:

Myriam dijo...

Oda al Sarcasmo, by Kutxi.

Me ha encanto :)

kutxi dijo...

No te va a gustar, si ésta me ha gustado hasta a mí. xD

Gracias. ;)

elbibis dijo...

Qué blog tan divertido... gracias por compartir ese fino sentido del humor.

kutxi dijo...

Gracias, elbibis, y bienvenido a kutxitxeos.net.