Flechazo

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Mi padre era un hombre muy creyente. Tradicional, recto, temeroso de Dios. Pero un día se cruzó con él, que era todo lo contrario. Él era libre, salvaje.

Cada vez que pienso en mi padre, en aquel maldito acariciando su cabellera, mi sangre hierve clamando venganza.

Debió ser cosa del destino. Porque aunque mi padre en aquel momento se aferró a las escrituras, el flechazo fue de tal calibre que, atravesando su fe y sus creencias, le rompió el corazón.



Audio: The Indians - Bed of Roses

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