Guía de Estocolmo para supervivientes

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Y cuando digo supervivientes me refiero a muertecillos de hambre como yo.


Estocolmo es una ciudad en la que el precio de los alquileres es tan elevado como en Madrid y el precio de todo lo demás es más caro. Sin embargo, los suecos dejan resquicios que podemos aprovechar.


ALOJARTE BARATO EN ESTOCOLMO


Como no te “acuscles” en casa de alguien... vas listo.


MOVERSE BARATO EN ESTOCOLMO


A la que llegas al aeropuerto lo primero que te toca es pagar, en el autobús más barato, como 13 euros para ir al centro. Sin embargo, también hay una posibilidad que solemos pasar por alto que es utilizar el transporte público. Para ello, podemos pillarnos una tarjetita (como un abono transporte) para una semana por 260 coronas (unos 28 euros) que nos permite ir al centro, volver al aeropuerto y, entre medias, movernos por todo Estocolmo y alrededores, tanto en metro, como en autobús, como en tren de cercanías. Que además, esta tarjetica, puede venir bien cuando hablemos de comer en Estocolmo. La otra opción es utilizar los autobuses esos del aeropuerto ahorrándose dos o tres euros y el resto gastar zapatilla, pero no compensa.


PIMPLAR BARATO EN ESTOCOLMO


Bueno, seré breve. Esto es imposible.


COMER BARATO EN ESTOCOLMO


Esto es casi como lo de pimplar barato, pero solo casi. Aquí es caro hasta el Burrikín. Los restaurantes normales yo ni los miro, por si me cobran. Pero hay una opción un poco bizarra pero que se puede tener en cuenta si no andamos con prisa: Ikea. En Ikea puedes comerte un típico plato de albóndigas suecas (8 unidades), con puré de patata, salsita y una especie de mermelada por 17 coronas, es decir, comida calentita y decente por menos de 2 euros. Igual sales hasta el ojete de albóndigas, pero oye, que esta guía es para supervivientes, no para finolis. Lo malo de este menú es que pierdes algo de tiempo. Primero hay que ir hasta el Ikea, que está a las afueras, se puede ir en transporte público con la tarjetita de marras o, si no tienes tarjetita, Ikea tiene autobuses gratuitos cada hora desde el centro hasta la tienda. Y luego, además del viaje, hay que contar con el tiempo que lleva recorrer el Ikea, que eso es impepinable, una vez que entras en el Ikea tienes que chupártelo entero, no hay más cojones. Por cierto, aquí el concepto salida sin compras no lo contemplan, así que hay que salir por una caja poniendo cara de inocente.


HACER CACA BARATO EN ESTOCOLMO


Sí, amigos, una de las cosas más importantes que uno ha de hacer antes de salir a la calle en esta ciudad es vacíar previamente los esfínteres. Y es que en la práctica totalidad de aseos públicos (que para más inri no abundan) te clavan 10 coronas (un pelín más de un euro) para hacer tus cositas. Siempre está, claro, la opción de entrar a un establecimiento de hostelería para hacer popó, pero eso suele conllevar un gasto o un poco de vergüenza. Yo, en mi devenir diario, he encontrado dos opciones. Una, la Stadsbiblioteket, en Sveavägen, en la que hay que pagar 10 coronas pero no a un señor sino a una maquinita tragaperras que te abre la puerta. Al no haber señor en la puerta, mi táctica habitual es pasearme por la zona de aseos hasta que alguien entre y, a la que sale, entrar antes de que se cierre la puerta. Soy un lince. La segunda opción, mucho más digna, es Kulturhuset, en Segelstorg (lo que viene a ser la plaza del pueblo, la reconoceréis por un pirulo tropical gigante que tienen en el centro... y porque voy a poner una foto justo debajo, eso también). Allí entras, dejas lo peor de ti y te vas, de forma completamente altruista, sin tener que hacer malabarismos ni historias; son unos aseos en los que se respira libertad, aunque huela a cuco.






INTERNET BARATO EN ESTOCOLMO


Aquí hay también dos opciones que no son baratas sino gratuitas. La primera opción es la que utilicé yo durante mis primeros días en estas tierras dejadas de la mano de Rá (el dios del sol). Consiste en ir con el móvil por la calle buscando redes wifi sin seguridad habilitada y a la que encuentras una buscarte un banco o algo y navegar en la calle, en plan indigente. La segunda, sin duda más recomendable, es ir a cualquier biblioteca pública (recomiendo la Stadsbiblioteket), hacerte un carné de la biblioteca (la dirección en Suecia te la inventas y listo) y con dicho carné tienes acceso gratuito a internet en todas las bibliotecas públicas. Eso sí, si no tienes ordenador tienes que utilizar uno de los de la biblio y sólo te deja estar media horita, pero menos da una piedra.


Y esto es todo de momento. Informó, para kutxitxeos.net, kutxi cocheflusson.


Audio: Laleh - Bostadsansökan

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2 comentarios:

Norma dijo...

Has probado a vivir en los pisos de 30 metros cuadraos del Ikea?? :P

Israel dijo...

Llego tarde pero bueno.
Otra opción barata para el Internet es la hamburguesería MAX.

Para comer "barato" al mediodía aprovechar los "dagens rätt".

Lo de los carnets de la biblioteca es algo superimportante para el que quiera disfrutar de la cultura sueca una vez vuelto a España como expliqué hace un tiempo por aquí:

http://blog.sweetsweden.com/servicios/%c2%bfvamos-a-la-biblioteca/

Saludos y allt bra!