Borta bra, men var är hemma?

Está sentado junto a la puerta de embarque, la cara quemada por el sol. Parece un guiri más. De hecho parece el más guiri, piensa. Y puede que lo sea. Es un guiri que abandona la caótica isla mediterránea en la que ha pasado unos días de vacaciones. Todos lo son. Pero él, llegados a destino, seguirá siendo un guiri. Así que bien pensado, sí, es el más guiri. Está de buen humor. Y eso que antes...

Está sentado en una pequeña terraza que hace las veces de zona de fumadores en el aeropuerto, fumándose las horas que quedan para su vuelo. La brisa aparta el olor a cenicero y lo sustituye por un perfume femenino. Solo un instante. Luego otro. Varias veces. Y algo en ese perfume le encoge el corazón. Trata de convertir la sensación en un recuerdo concreto. Esa chica de la que sigue un poco enamorado. Esa por la que cerró una vida y abrió otra. Hay otras razones, pero esa chica es la verdadera, aunque solo lo sabe él. Pero lo descarta, no es eso. El perfume es de otra, una que ni le va ni le viene, que por alguna razón que no entiende identifica con hogar. Eso es lo que le encoge el corazón. No es amor. Es hogar. Y piensa en otro hogar. El de siempre. Y se siente un poco traidor, un poco desagradecido. Está triste. Y eso que antes...

Está de pie frente al panel de salidas del aeropuerto, buscando su vuelo. Y por un momento no sabe cuál es. 19.45 Stockholm Skavsta Ryanair. 19.45 Madrid Barajas Ryanair. Bueno, sí que sabe cuál es su vuelo. Pero fantasea con tomar el otro. Y mira al panel de nuevo. 19.45 Solo Miedo Hombre. 19.45 Madre Salvo Niño. Deja de fantasear. Sabe cuál es su vuelo. Sabe cuál es su sitio. Sabe qué hace y sabe por qué. Más o menos.

Ahora está escribiendo. Terminando el último párrafo. Tiene la nariz un poco congestionada y los ojos un poco rojos. Como de haber llorado. Podía haberlo evitado. Podía no haber escrito y no haber llorado. Pero sabe que le hacía falta. Solo un poco. Porque es agotador ser fuerte todo el rato. Porque hay que doblarse para no romperse. Y sabe que es fuerte. Y aunque se sienta un poco traidor, sabe que, ahora, de momento, este es su sitio. Hay un proverbio sueco que dice así: Borta bra, men hemma bäst. En cristiano: fuera bien pero mejor en casa. Tal vez sí. Pero antes hay que encontrar tu casa. Y antes hay que buscarla. Quizá luego resulte que siempre estuvo delante de sus narices. Quizá no. De momento hace lo que toca, buscar. Y lo tiene claro. Más o menos.


Audio-vídeo: Hello Saferide - Parenting Never Ends ('I have trouble sleeping but I don't recall I had while in your womb')

1 comentario:

Angel T. dijo...

Sabes que los que estamos en casa siempre tenemos las puertas abiertas, puedes volver cuando quieras con el cartel de: "Yo soy un valiente" o por lo menos para mi